Se avecinan cambios de calado en el comercio online. Los consumidores de la Unión Europea de plataformas de venta como Shein, Temu o AliExpress deberán pagar un recargo por los productos que reciban desde países extracomunitarios. Entre los principales puntos de venta, se sitúan China, Reino Unido o Estados Unidos. La medida arrancará el próximo miércoles, 1 de julio.
Este arancel fijo, conocido extraoficialmente como ‘tasa Shein’ o ‘tasa Temu’, será de tres euros por cada categoría de producto incluida en el pedido. Es decir, un consumidor que compre un vestido y un juguete deberá abonar seis euros en total. Tres serán por la categoría de ropa y otros tres por la de juguetes. En cambio, si adquiere varios vestidos en una misma operación, el arancel seguirá siendo de tres euros, al pertenecer todos a la misma categoría.
Para identificar las categorías, la nueva tasa se guía por los códigos arancelarios que se usan en la Unión Europea. Son una serie de números asignados a cada producto importado conocida como Taric, que se establecen en función de qué producto es y su composición.
A partir de noviembre, se prevé que este impuesto se incremente con nuevos recargos de gestión aduanera. La previsión es que sumen entre dos y cuatro euros extra al precio por cada categoría. El acuerdo alcanzado a nivel comunitario permitirá que esta tasa se aplique temporalmente hasta que entre en vigor la reforma arancelaria definitiva prevista para 2028. No obstante, el mecanismo prevé la posibilidad de prorrogar la medida más allá de esta fecha si para entonces no está en vigor.
¿En qué casos habrá que pagar la ‘tasa Shein’?
La Agencia Tributaria explica que el factor clave no es la plataforma donde se compra, sino el lugar desde el que se envía el producto. En este sentido, si el artículo sale de un almacén situado dentro de la Unión Europea, no estará sujeto a este nuevo arancel.
Es decir, que las plataformas de ventas anteriormente mencionadas podrán seguir vendiendo productos exentos de esta tasa cuando estos se distribuyan desde centros logísticos europeos. Y serán los pedidos directamente enviados desde países de fuera de la Unión Europea los que se verán afectados.
Este recargo se incorporará habitualmente en las plataformas de compra de forma similar al IVA. Por tanto, el consumidor no tendrá que realizar, en principio, ningún trámite adicional para abonarlo. Y, en relación con las devoluciones, la tasa no podrá recuperarse salvo que se demuestre que la mercancía era defectuosa o que incumplía las condiciones de compra.
Aunque la Unión Europea ha comentado que esta medida no se dirige a ningún país o compañía en concreto, los compradores de plataformas como Shein o Temu van a ser los principales afectados. El país de origen del 91% de los envíos de menos de 150 euros con destino a la Unión Europea en 2025 fue China.
Además, la nueva ‘tasa Shein’ será una importante fuente de ingresos para las autoridades. Según el número de envíos de 2025 —y asumiendo que cada paquete contenía solo un producto de una única categoría—, el impuesto generaría de por sí más de 17.000 millones de euros. El 75% de estos ingresos irían destinados al presupuesto de la Unión Europea, mientras que el 25% restante se lo quedaría el país por el que entrara el paquete.
Desde ADICAE, consideramos que el coste de esta medida debería recaer sobre las plataformas y operadores que se benefician del sistema y no sobre el consumidor final, que podría ver reducido su poder adquisitivo. Además, advertimos de que la introducción de este recargo podría generar efectos contraproducentes en los hábitos de consumo e incentivar prácticas poco responsables. En lugar de desincentivar la compra de productos de bajo coste, esta medida puede empujar a los consumidores a agrupar pedidos para amortizar el impacto de la tasa, contribuyendo así a un consumo impulsivo.


