El Gobierno ha decidido retrasar hasta el 15 de septiembre el bloqueo de los SMS fraudulentos que se hacen pasar por bancos, empresas o administraciones públicas. La medida debía entrar en vigor el 7 de junio, pero finalmente se ha pospuesto unos meses.
La decisión se ha tomado porque muchas entidades y empresas aún no han completado el proceso de registro de los nombres o identificadores que utilizan para enviar mensajes a sus clientes. Las autoridades consideran necesario conceder más tiempo para que todas ellas puedan adaptarse a la nueva normativa y evitar que comunicaciones legítimas sean bloqueadas por error.
Una vez entre en funcionamiento, el sistema obligará a que los remitentes de SMS estén previamente registrados. De esta forma, las operadoras de telefonía podrán identificar y bloquear aquellos mensajes enviados desde nombres no autorizados o sospechosos, dificultando las campañas de fraude que utilizan técnicas de suplantación de identidad.
El objetivo de esta medida es reforzar la seguridad de los usuarios y reducir el número de estafas que se producen a través de mensajes de texto, una práctica cada vez más utilizada por los ciberdelincuentes para obtener datos personales o bancarios. Con este nuevo mecanismo, el Gobierno espera mejorar la protección de los ciudadanos frente a este tipo de fraudes digitales.


