Contratar un seguro: términos que debes conocer y errores más comunes

Contratar un seguro

Desde ADICAE, te damos todas las herramientas para que puedas contratar un seguro con las máximas garantías y protejas tus derechos como consumidor

Los seguros van dirigidos a proteger los bienes más preciados de los que disponemos, como nuestra vivienda, nuestro coche o nuestra propia salud. Forman parte habitual de la protección financiera de los hogares en España.

Por tanto, su contratación es una decisión de gran importancia, que requiere una decisión informada y meditada por parte del consumidor, que no se debe dejar influenciar o manipular por el marketing de las compañías de seguros. El objetivo de este artículo es ofrecerte toda la información que necesitas saber antes de suscribir una póliza, sea del ramo que sea.

Términos que debes conocer al contratar un seguro

En muchas ocasiones, los usuarios firman el contrato sin entender por completo los términos que aparecen en ella. El conocimiento de diversos conceptos básicos del sector asegurador es clave para que los usuarios sepan qué servicio están contratando, con qué condiciones específicas y ante qué supuestos van a estar protegidos.

En primer lugar, hay que diferenciar entre la persona que va a contratar el seguro y pagar la prima (tomador), la persona que está protegida por el seguro (asegurado) y la persona que recibirá la indemnización en caso de siniestro (beneficiario). Las diferentes figuras pueden coincidir en la persona del tomador o se puede dar el caso de que sean completamente diferentes (tomador, asegurado y beneficiario).

El concepto de prima alude al precio del seguro, es la cantidad de dinero que el tomador paga periódicamente a la aseguradora. Esta cifra se calcula en función de muchas variables. Entre otras, el capital asegurado, el perfil del asegurado y su historial de siniestros, la duración del contrato, el tipo de coberturas y, en algunos casos, la forma de pago.

Las coberturas se refieren a las situaciones que la aseguradora se compromete a cubrir a cambio del pago de la prima con asistencia o indemnización económica, en caso de que se produzca el siniestro cubierto en la póliza.

Y el siniestro es el hecho fortuito que produce un daño y se recoge detalladamente en la póliza.

Otros conceptos sumamente importantes, y con los que debes estar familiarizado, son las exclusiones y el periodo de carencia. El primero se relaciona con aquellas circunstancias que no quedan cubiertas por el seguro. El segundo es el tiempo que debe transcurrir desde que se contrata el seguro hasta que puedes acceder a las coberturas. Es un aspecto muy relevante, especialmente en pólizas de salud.

Por último, la franquicia será la cantidad que el asegurado asumirá —la compañía de seguros se hará cargo del resto— en caso de siniestro.

Errores más comunes al contratar un seguro

A la hora de contratar un seguro, es posible incurrir en algunos errores que pueden darnos problemas a medio y largo plazo. Te explicamos los aspectos que debes evitar cuando estés dando el paso.

  • No leer con detalles las cláusulas y las exclusiones. Cuando la compañía de seguros envía el contrato, a menudo lo leemos distraídamente o nos fijamos apenas en la prima y la cuota mensual. Sin embargo, podemos llevarnos sorpresas cuando necesitemos utilizar la póliza, por lo que es preciso prestar mucha atención a las cláusulas, exclusiones y condiciones específicas. Estas determinarán el alcance de nuestra protección y nos facilitarán la decisión de suscribir o no esa póliza.

  • No informarse sobre las condiciones de pago y renovación. Esta omisión puede traducirse en cargos imprevistos, renovaciones automáticas no deseadas —si no se conocen los plazos para comunicar la no continuidad— y hasta pérdida de la cobertura por impago.

  • No revisar periódicamente los seguros contratados. En la misma línea, podemos enfrentarnos a diversas situaciones no deseadas si no chequeamos de vez en cuando la situación de nuestras pólizas. Entre otras, coberturas desactualizadas o que nos rechacen un siniestro por ofrecer información personal errónea. Es importante llevar un registro actualizado de todas las pólizas, primas, vencimientos y beneficiarios, que puedas revisar de forma anual o tras realizar cambios importantes.

Por todo lo que te hemos comentado, es aconsejable leer con detenimiento la póliza antes de tomar una decisión, que deberá estar redactada de forma clara y comprensible. También hay que realizar este mismo paso con cualquier otro documento de interés que pueda hacerte llegar la compañía de seguros con la que quieras contratar. En cualquier caso, no se debe firmar nada que no se comprenda en toda su extensión.

Desde ADICAE, defendemos que el seguro debe contratarse con transparencia, lenguaje claro y asesoramiento independiente, para que los usuarios puedan comparar, entender las condiciones y decidir libremente, sin imposiciones ni condicionamientos.

Si quieres asesoramiento sobre tus derechos como consumidor, puedes hacerte socio de ADICAE a través del correo electrónico socios@adicae.net o visitando nuestra página web https://www.adicae.es/.

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