Antes de hacer la maleta para viajar al extranjero, comprueba cómo vas a pagar y sacar dinero.
Pagar una comida, reservar un alojamiento o sacar efectivo al viajar al extranjero parece sencillo. Sin embargo, las comisiones de la tarjeta, los recargos del cajero y un tipo de cambio desfavorable pueden hacer que terminemos pagando bastante más de lo previsto.
El coste final dependerá del país, de la moneda utilizada, de las condiciones de nuestra tarjeta y del comercio o cajero elegido. Desde ADICAE explicamos qué debes comprobar antes de salir, cuándo suele convenir pagar en la moneda local y cómo reaccionar si pierdes la tarjeta o detectas un cargo que no reconoces.
Antes de viajar, revisa las condiciones de tus tarjetas
No todas las tarjetas cobran lo mismo por pagar o sacar dinero si viajas al extranjero. Algunas permiten realizar pagos en otras monedas sin una comisión específica, mientras que otras aplican un porcentaje sobre cada operación o incorporan un margen en el tipo de cambio.
Antes de salir, consulta la aplicación, la página web o el contrato de tu banco y comprueba:
- La comisión por pagar en una moneda distinta del euro.
- La comisión por sacar dinero en cajeros extranjeros y si existe un importe mínimo por operación.
- El tipo de cambio o el margen de conversión aplicado.
- Los límites diarios de pago y retirada.
- Las diferencias entre utilizar la tarjeta de débito y la de crédito.
- Si la tarjeta está habilitada para operar en el país de destino.
- Los canales disponibles para bloquear la tarjeta desde el extranjero.
Activa las notificaciones de movimientos y lleva una segunda tarjeta guardada en un lugar diferente. También conviene memorizar el PIN y evitar acceder a la banca electrónica desde redes wifi públicas o no seguras.
Además, debes tener en cuenta que algunos hoteles y empresas de alquiler de vehículos pueden bloquear temporalmente una cantidad de dinero como garantía.
Viajar por la zona euro no es lo mismo que viajar a un país con otra moneda
Lo primero que debemos comprobar es si el país de destino utiliza el euro.
Cuando realizamos un pago transfronterizo en euros dentro de la Unión Europea, la entidad emisora debe aplicar la misma comisión que cobraría por un pago nacional equivalente de igual cuantía. Por ejemplo, un pago con tarjeta en euros en Francia o Italia debe tener, por parte de nuestro banco, el mismo coste que una operación nacional equivalente.
Esto no significa que todas las operaciones sean gratuitas. El propietario del cajero puede cobrar un recargo propio, que debe mostrarse antes de confirmar la operación.
Cuando pagamos en una moneda distinta del euro, se realiza una conversión de divisa. Además de una posible comisión, la entidad puede aplicar un margen sobre el tipo de cambio. Por eso, una tarjeta anunciada como “sin comisiones” no tiene por qué ser siempre la más barata.
¿Es mejor pagar en euros o en la moneda local?
En muchos comercios, hoteles y cajeros situados fuera de la zona euro aparece una pregunta similar: ¿Desea pagar en euros o en la moneda local?
Si elegimos pagar en euros, el comercio o el propietario del cajero realiza inmediatamente la conversión. Este sistema se denomina conversión dinámica de moneda o Dynamic Currency Conversion. Aunque permite conocer inmediatamente el importe en euros, puede aplicar un tipo de cambio menos favorable.
Si elegimos la moneda local, será la entidad emisora de la tarjeta la que realice posteriormente la conversión conforme a las condiciones del contrato. En la mayoría de los casos suele resultar más económico seleccionar la moneda local, siempre que antes hayas comprobado las comisiones y el tipo de cambio de tu tarjeta.
Cuando se ofrezca una conversión a euros, la pantalla debe informar, antes de confirmar la operación, de:
- El importe en la moneda local.
- La cantidad final en euros.
- El tipo de cambio aplicado.
- Las comisiones o márgenes añadidos.
La conversión a euros es opcional. Puedes rechazarla y pagar en la moneda del país.
Sacar dinero puede implicar varias comisiones a la vez
Retirar efectivo fuera de España puede ser una de las operaciones más caras del viaje. En una misma retirada pueden acumularse:
- La comisión de la entidad que emitió la tarjeta.
- El recargo del propietario del cajero.
- La comisión por cambio de moneda.
- El margen añadido al tipo de cambio.
- La conversión dinámica ofrecida por el propio cajero.
El recargo o coste informado por el cajero debe mostrarse antes de confirmar la operación. Si te parece excesivo o la información no es clara, cancela la retirada y busca otro cajero.
ADICAE recomienda utilizar cajeros vinculados a entidades bancarias conocidas y evitar realizar muchas retiradas pequeñas cuando exista una comisión fija por operación. No obstante, tampoco conviene sacar más efectivo del necesario, debido al riesgo de pérdida o robo.
¿Es mejor pagar con tarjeta o llevar efectivo?
No existe una única respuesta válida para todos los viajes. La opción más prudente suele ser combinar ambos medios de pago.
La tarjeta permite no llevar grandes cantidades de efectivo, facilita el control de los gastos y puede bloquearse rápidamente en caso de pérdida o robo. Sin embargo, puede generar comisiones y no siempre se acepta en pequeños comercios, mercados, transportes locales o zonas rurales.
El efectivo puede ser necesario para determinados gastos, pero llevar una cantidad elevada incrementa el riesgo de pérdida o robo. Además, cambiar moneda antes de viajar puede resultar caro y puede ser difícil recuperar el valor de la moneda sobrante al regresar.
Una buena planificación consiste en llevar una cantidad moderada para los primeros gastos y utilizar después la tarjeta.
Casas de cambio: “sin comisión” no siempre significa más barato
Algunas casas de cambio anuncian operaciones “sin comisión” o muestran tipos aparentemente atractivos. Sin embargo, el coste puede estar incluido en un tipo de cambio menos favorable para el consumidor.
Lo importante no es solo la comisión anunciada, sino la cantidad final de moneda extranjera que recibirás a cambio de tus euros.
Antes de entregar el dinero, comprueba cuánto recibirás realmente, qué tipo de cambio se aplica y si existen otros gastos. Compara varias opciones y desconfía de los establecimientos que no permitan conocer claramente el resultado final de la operación.
Qué hacer si pierdes la tarjeta o detectas un cargo desconocido
En caso de pérdida o robo, bloquea inmediatamente la tarjeta desde la aplicación bancaria o contacta con la entidad.
Revisa periódicamente los movimientos de la cuenta. Si aparece una operación que no reconoces, comunícala al banco sin demora, utiliza un canal que deje constancia y solicita expresamente la devolución del importe.
Guarda los justificantes de pago, las comunicaciones con el banco y las capturas de pantalla del cajero o comercio. Esta documentación puede ser fundamental si tienes que presentar una reclamación.
Diez consejos de ADICAE para evitar pagar de más
Antes y durante el viaje:
- Comprueba las comisiones de todas tus tarjetas.
- Revisa el tipo de cambio aplicado.
- Compara las condiciones de las tarjetas de débito y crédito.
- Comprueba los límites de pago y retirada.
- Lleva una segunda tarjeta separada de la principal.
- Activa las notificaciones de movimientos.
- No aceptes automáticamente pagar en euros fuera de la zona euro.
- Lee la comisión que muestra el cajero y cancela si no te conviene.
- Evita realizar muchas retiradas pequeñas cuando exista una comisión fija.
- Conserva los justificantes y revisa los cargos de la cuenta.
Las comisiones no deben convertirse en otro gasto de las vacaciones
Pagar o disponer de nuestro propio dinero en el extranjero puede activar una cadena de gastos difícil de comprender: comisión de la entidad, recargo del cajero, coste de conversión y margen sobre el tipo de cambio.
Aunque cada concepto pueda aparecer informado por separado, el consumidor no siempre obtiene una visión clara y comparable del coste total antes de confirmar la operación.
Desde ADICAE reclamamos que las entidades financieras, los comercios y los operadores de cajeros informen de forma clara y sencilla. El consumidor debe poder conocer cuánto pagará realmente antes de autorizar cualquier operación.
La mejor protección comienza antes de viajar: revisar las condiciones de la tarjeta, comparar alternativas y detenerse unos segundos antes de aceptar una conversión puede evitar gastos inesperados durante las vacaciones.


