Según datos de la última Encuesta de Préstamos Bancarios elaborada por el Banco Central Europeo (BCE), la caída en las peticiones de hipotecas por parte de las familias entre los meses de abril y junio llegó al 30% en España en comparación con el trimestre anterior. Además, supuso el doble que la media de la eurozona.
El empeoramiento de las condiciones financieras por parte de las entidades españolas, a causa de la menor tolerancia al riesgo, es la razón de este dato. Por este motivo, se rechazan cada vez más peticiones de hipoteca, lo que está restringiendo el acceso y dificultando la compra de vivienda.
Las entidades han subido en fechas recientes el tipo medio de concesión de hipotecas, en el marco de la guerra de Irán. Como consecuencia del conflicto, el BCE decidió aumentar los tipos en 25 puntos básicos a mediados del mes de junio.
De manera añadida a este alza de tipos, los analistas prevén que este organismo vuelva a subir las tasas oficiales en septiembre. Entre las causas, un conflicto al que no se le ve fin por el momento y que está impactando directamente en los precios del barril de Brent y, por ende, en los consumidores.
Desde ADICAE, queremos manifestar que la caída de la demanda hipotecaria confirma que el acceso a la vivienda se está cerrando para las economías domésticas. El endurecimiento en las condiciones de concesión por parte de las entidades y unos precios récord están expulsando a los consumidores del mercado hipotecario.
La solución no puede ser seguir encareciendo y restringiendo el crédito. Debe ser garantizar vivienda asequible, transparencia bancaria y un mercado inmobiliario al servicio del interés social.


