Uno de cada cinco españoles recurre a créditos al consumo para costear sus vacaciones de verano, según un análisis de la Universidad Internacional de Valencia (VIU). Esta forma de financiación ha ganando una enorme popularidad en nuestro país en los últimos años. Ya roza los 120.000 millones de euros y ha alcanzado el nivel más alto de toda la serie histórica.
Sin embargo, estos créditos también pueden convertirse en fuente de sobreendeudamiento y de presión financiera en las economías domésticas, con intereses que pueden superar ampliamente los dobles dígitos —otras fórmulas de financiación de las vacaciones como las tarjetas revolving o de plazo aplazado pueden acarrear riesgos similares. En concreto, en esta modalidad la deuda disminuye mes a mes, pero vuelve a crecer con intereses elevados, comisiones y otros gastos que se financian conjuntamente—.
A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber para solicitar un crédito al consumo y financiar tus vacaciones de forma segura.
Qué es un crédito al consumo
Este tipo de préstamo personal se concede a los consumidores por un importe superior a 200€ e inferior a los 75.000€. Permite a quien lo solicita lograr la financiación que necesita para acometer un gasto puntual importante, aunque no para comprar una vivienda o iniciar un negocio, según establece la ley. Entre otros ejemplos, iría destinado a la compra de un electrodoméstico o de un coche, o a la reforma en una vivienda.
Por regla general, un crédito al consumo suele ser a corto plazo, extendiendo su periodo de pago desde unos meses hasta unos pocos años. El solicitante recibe el dinero de la entidad en un único ingreso, mientras que la devolución del capital y de los intereses se realiza mediante el pago de cuotas periódicas. Estas suelen ser mensuales.
Documentación y pasos para solicitar un crédito al consumo
Para pedir un crédito al consumo es necesario presentar la siguiente documentación:
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- Documento Nacional de Identidad (DNI). Si el solicitante no posee la nacionalidad española, puede presentar el Número de Identidad de Extranjero (NIE).
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- Número de cuenta bancaria.
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- Copia de las últimas nóminas o justificante de ingresos.
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- Certificado de vida laboral.
Para los profesionales autónomos, es probable que el banco les solicite la fotocopia del documento de alta de autónomo y las últimas declaraciones del IVA. También, los últimos pagos fraccionados del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
Esta documentación permitirá que la entidad valore la solvencia del cliente. Es decir, si podrá afrontar la devolución del crédito.
Contratación de un crédito al consumo: cómo evitar riesgos
Según el análisis de la VIU, los menores de 35 años y los hogares con ingresos inestables son los perfiles más propensos a endeudarse. Esta circunstancia se debe, entre otros factores, a la presión social, la facilidad de acceso al crédito y la falta de experiencia financiera.
En este sentido, como recomendaciones a tener en cuenta antes de firmar un crédito al consumo (y asumir ninguna obligación), conviene leer detenidamente la publicidad y la información normalizada europea que la entidad entregará al consumidor. Este formato está regulado en España por normativa y contiene información clave para evaluar si el crédito se ajusta a tus necesidades:
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- Costes exactos. Muestra el importe total del crédito, el tipo de interés (nominal) y la Tasa Anual Equivalente (TAE).
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- Plazos y pagos. Incluye el número de cuotas, su periodicidad y el importe total que deberás devolver.
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- Comisiones. Detalla las posibles penalizaciones por amortización anticipada o los costes en caso de impago.
Es recomendable pedir una oferta vinculante por escrito, en la que se detallen todas las condiciones del crédito. La entidad tiene la obligación de hacer llegar al consumidor todas las condiciones, para que este pueda decidir libremente si la oferta se adecúa a sus necesidades y su situación financiera.
En cualquier caso, tienes derecho a desistir del contrato firmado en los 14 días naturales siguientes a la fecha de la firma, sin dar una justificación ni tener que asumir ningún tipo de penalización. Sólo deberás devolver al banco el importe del préstamo junto con los intereses devengados.
Desde ADICAE, queremos subrayar que este tipo de financiación, aparentemente accesible y rápida, suele incorporar tipos de interés elevados y condiciones poco transparentes. Por otro lado, recordamos que algunas de las empresas que conceden este tipo de financiación no están vigiladas por el supervisor bancario, ya que la concesión no está reservada exclusivamente a los bancos o entidades de crédito tradicionales.
Asimismo, recomendamos planificar el gasto vacacional con antelación, ajustarlo a la capacidad real de ahorro y evitar decisiones impulsivas que puedan comprometer la economía familiar a corto y medio plazo. Especialmente, para que no se convierta en una carga financiera adicional a la vuelta de las vacaciones, al coincidir con otros gastos como la vuelta al cole o el pago de impuestos.
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